Imagina un gran almacén de seguridad donde se mandan cantidades enormes de dinero para ser guardado. Dinero de diversas empresas que prefieren dejar su dinero en donde estará seguro. Seguro en estos tiempos que cada día se utiliza menos el efectivo gracias a las transferencias por Internet y el amplio uso de las tarjetas bancarias. Pero este dinero ¿realmente está seguro ahí dentro?
Inside Men es una miniserie británica (consta de cuatro capítulos de 60 minutos cada uno) donde se presenta la historia de tres empleados de un gran deposito de seguridad donde se resguardan grandes cantidades de dinero en efectivo.
La primera vez que topé esta miniserie no llamó mucho mi atención, aunque pasados unos días, mientras disfrutaba de las vacaciones, pensé que sería bueno darle una oportunidad. A fin de cuentas, leer BBC siempre termina por convencer al espectador indeciso.
Desde el comienzo el espectador entra en tensión, el gran deposito de seguridad está sufriendo un robo. Al parecer este robo es un plan donde la fuerza bruta es el elemento primordial, pues se observan a dos de los personajes principales (que para este momento no se sabe su gran importancia en el robo) siendo golpeados y amenazados. Tras el primer golpe de tensión, observando parte del robo al almacén, el espectador quedará confundido pues será llevado 8 meses antes de este evento.
A partir de ese momento el espectador podrá notar cuál será la temática de la serie: observar brincos temporales en la vida de los personajes (estos cambios de tiempo tienen lugar entre los 8 meses que se demora el plan para robar el depósito) para entender cómo y quiénes tramaron el robo con que arranca la serie.
De entre los personajes, los tres principales son: John (un alto ejecutivo del almacén, encargado de llevar las cuentas del lugar) quien, a mi parecer, resulta ser un personaje bastante bien trabajado pues tiene cambios de humor y personalidad que desconcertarán durante los cuatro capítulos. Marcus (un empleado de rango bajo, encargado de transportar los cargamentos de dinero desde la entrada hasta la bóveda), quien resulta ser bastante ingenuo y desde mi punto de vista un personaje muy aburrido (menos por su novia, quien resulta ser la mente detrás del cavernícola de fuerza bruta). Por ultimo, Chris (un guardia de seguridad en el almacén) resulta ser el personaje que crea el vinculo emocional más fuerte con el espectador pues se presenta su situación familiar; de un momento frágil hasta encontrar el equilibrio perfecto, lo que lo obliga a tomar una decisión muy difícil, decisión de la cuál dependerá todo en la serie.
Lo interesante de la serie es observar cómo estos tres personajes tienen sus motivos y problemas a la hora de planear el gran robo. Las discusiones, movimientos y necesidad de involucrar a sujetos externos son lo que tendrán al espectador en momentos de tensión e incertidumbre.
La verdad es que el argumento es bueno y la forma de desarrollarlo por los cuatro capítulos resulta bastante interesante, sobre todo por los cambios de tiempo en los momentos precisos para generar tensión. Sin embargo, tiene momentos aburridos y lentos donde el espectador tendrá que concentrarse para no abandonar el episodio que esté viendo.
En cuanto al desenlace de la serie, me atrevo a decir que es pésimo. Es probable que por tratarse de una miniserie el final se sienta muy apresurado y con un impacto terrible. El final es lo que termina dejando una sensación extraña, pues aunque no es una serie maravillosa los buenos momentos que tiene terminan sirviendo de poco con un final de ese tipo.
En conclusión, es una serie corta ideal para vacaciones ya que no implica mucho tiempo para verse. Pese a que no es de esas series maravillosas e imprescindibles, sería bueno darle una oportunidad y tal vez se podría llegar a forjar una opinión diferente a la mía.
Nota: la serie puede verse en Netflix, que, por cierto, le aplaudo la calidad de imagen pues es sencillamente maravillosa.

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